jueves, 23 de enero de 2014

CLARABOYA

Amanece en Lisboa. En una mañana de mediados del siglo XX, la mirada del novelista se asoma a la ventana de un vecindario. Se anuncia un dia no muy diferente de los demas: el zapatero Silvestre, que abre su taller; Adriana, que parte hacia el trabajo mientras en su casa tres mujeres inician otra jornada de costura; Justina, que tiene ante si un largo dia jalonado por las disputas con su brutal marido; la mantenida Lidia; y la española Carmen, sumida en nostalgias...Discretamente, la mirada del novelista va descendiendo y, de repente, deja de ser simple testigo para ver con los ojos de cada uno de los personajes. Capitulo a capitulo, salta de casa en casa, de personaje en personaje, abriendonos un mundo gobernado por la necesidad, las grandes frustraciones, las pequeñas ilusiones, la nostalgia de tiempos que ni siquiera fueron mejores. Todo cubierto por el silencio tedioso de la dictadura, la musica de Beethoven y una pregunta de Pessoa:"¿Deberemos ser todos casados, futiles, tributables?".Saramago termino? de escribir Claraboya a los treinta y un años y entrego? el manuscrito a una editorial de la que solo obtuvo respuesta cuarenta años mas tarde, cuando era un escritor consagrado. La escritura minuciosa y paciente retrata con maestria una epoca marcada por la desesperanza. Claraboya anticipa de un modo deslumbrante los elementos del universo Saramago, asi? como las virtudes que seran el germen de tantas obras maestras. En el texto se oye la voz de Jose? Saramago, se reconocen sus personajes, se identifican la lucidez y la compasion que segun la Academia Sueca distinguen su obra."En todas las almas, como en todas las casas, ademas de fachada, hay un interior escondido."